"Llevo ya un año en clase de yoga de Ana y se ha convertido para mí en indispensable.  Me ha enseñado a concentrar mi energía física y emocional, a recoger y a liberar. Son clases maestras, preparadas y dirigidas teniendo en cuenta las individualidades lo que las hace agradables pero intensas, efectivas, yoga diría. Sé que tengo un largo recorrido de aprendizaje y solo lamento no haberlo iniciado antes, pero cada clase pienso que es un privilegio porque la termino sintiendo que he dado un paso adelante en bienestar personal."

Laura B., Villafranca del Castillo